Sin pensar

Aquí en Montréal hay solo 3 distribuidores de la marca de bicicletas que quería comprar. Resultó que el que me daba un mejor precio era el que estaba más lejos. Pero después de ir la primera vez me di cuenta que no tenía porque ir entre avenidas y calles super concurridas sino que había otra ruta.

Y así llegue a la riviera norte.

Lo que ven en las fotos no es una pista para autos. El borde norte de la isla tiene un camino para bicicletas que pasa en parte entre calles de casitas pintorescas y en parte por una zona de parques o de bosques como se ve en las fotos. No pareciera ser la ciudad, pero está dentro de Montréal, justo a lado del río. Muchas de las casas tienen un jardín que termina en el borde del agua. Todo es tan relax. Cada que vengo por aquí me digo que voy a comprar una casa en esta zona, para disfrutar de la sensación de estar fuera, en el campo, y con vista al río, pero aún estando cerca de todo.

Este sábado me fui a pedalear un rato y tambien a ver un mécanico de la tienda para que me de una opinión sobre un sonido que tiene el amortiguador. Este modelo es a aire y aceite, el anterior que tenía era con un elastómero, y bueno este hacía un sonido que no sé si es normal o si es que necesita servicio. De paso, claro, quería ver que de nuevo tenían en la tienda.

Las buenas nuevas son que nada, todo esta en orden. El sonido es parte de que estoy volviendo a usar el amortiguador después del invierno y va a desaparecer poco a poco. Y nada. Aún me parece loco que la presión de las llantas sea casi 3 veces que las de un auto -en promedio 35psi, mientras que estas llantas llevan 100psi o más.

De vuelta, con el sol y el ejercicio me antojé de algo de mar. De un cebiche y una jalea. Pucha no está la china para decirle para tomar unas chelas. Así que terminé en un restaurant peruano. La bici encadenada a la reja y yo sentado en la mesa que estaba sobre esa zona dando a la calle. Super rico, aunque podía darme cuenta que esa no era la primera fritura de ese aceite, tampoco estaba mal. Mariscos frescos, crocantes, super jugosos.

Y llegué a casa en la tarde. Una ducha y a ver Uta-Kata o algo hasta hacer hora para ir a la Tulipe.

Eso pensé.

Al rato una llamada. Nos vamos a La Ronde. Wow. Tiempo que no iba a un parque de diversiones. Yap.

Demás esta decir que entre pedalear desde media mañana hasta las 4 PM aprox y luego, sin siesta, salir a los juegos hasta las 11 PM llegué a casa y dormí como un bebé.

Y no fui a la Tulipe.

A ver si me desquito hoy por la fête de St-Jean…

La fête!


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