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Un video que me hace pensar en lo divertido que es manejar, incluso en medio del tráfico. Viéndolos a veces me parece que al tocar los buses fuera como si estuvieran jugando con delfines o las ballenas en el agua. Y que eres más rápido que ellos o así te parece.

En Lima jugaba “pimbol” que era el pasar entre los autos, a todo pedal, mientras iban parando por la luz roja en especial en el semáforo del San Agustin, en Javier Prado y vía expresa. Al cambio de luz, estando en el cambio correcto, las bicis salen embaladas, mucho más rápido que los autos que por el peso tardan unos segundos en coger velocidad. Tiempo suficiente para dejarlos atrás y alinearse al lado derecho de la avenida. A veces coincidía que llegabas adelante y la luz cambiaba a verde entonces salías aún mucho más rápido pues no parabas, sólo acelerabas aún más. Una sensación increíble. Y claro dependes de tus piernas para el pique o para acelerar y dejarlos atrás en los pocos segundos que pasan entre la reacción del chofer y el motor trabajando para poner toda la masa del auto en movimiento.

Pequeñas locuras. Pero ¿qué sería la vida sin un poco de diversión?

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Último post

En Perú. Me voy con ganas de quedarme. ¿Quién no querría seguir de vacaciones? viajando, preocupándose solo de elegir que comer cada dia, o de hacer deportes o de planear donde salir o donde viajar en los próximos dias.

Obviamente que no quiero que termine.

Quize postergar el pasaje pero ya no es posible postergarlo más. Pensé en perderlo y tomar otro luego. No me sale a cuenta, podría pasar una semana en Cuba agregando un poco más de dinero. Luego pensé en viajar a Miami e ir “caleteando” hasta NY y luego en tren o bus a Montreal. Pero llevo demasiadas cosas, más de las que traje y para viajar de esa manera debo ir más ligero. Tampoco es que me fascinen los US, básicamente es barato comprar allá. Así que de regreso. Si quiero vagar más, vagaré un mes allá en Montreal yendo al gimnasio y viendo un nuevo empleo, para un mes mas tarde.

He conocido muchos de los lugares que me quedaban por conocer y he visto a la mayoría de la gente que quería ver. Pero siempre hay más.

Han sido muy buenos meses y siempre hay más cosas que uno puede hacer, especialmente en Perú. Verdaderamente Perú, país de aventura.

Serán para la próxima.

relax

Partying and Belen

The last couple of days were interesting. I found out I could get an apartment free through a friend, the apartment is currently empty, I mean unfurnished. Getting some furniture is cheap compared to the hotel rate for the time I would stay. I went to see it and it was OK but knowing that I’d be back soon didn’t really do much with it. Why didn’t I think of this a couple of months ago when I was just doing nothing in Lima?

I went to one of the Agricobank parties. Not much people but Monica’s friends were there. Last time one of them was like wanting to talk with me. I just avoided it politely. This time I arrived a bit late and they had been drinking with some other guys, so when I got there she was a bit friendly and after asking me a bit of who I was and saying that Monica and her were friends but she was not into the same “business”, but that she just wanted me, all while getting closer and starting to grope me. As much of an ego stroke as that somehow was I felt unwilling after a few moments, I told her so and she reacted asking me if I didn’t like her or if I was gay. I just said she was not my type and offered her a drink. After that we talked a bit, booze helped her to open and talk about her life. Until I got sleepy again and told her I was leaving. And I left.

On the one hand it was interesting to talk to the hookers and see more than just one side of them. On the other it was a pity that most of my experience in Iquitos was only with them and not with a normal girl, I mean, not a girl in the business, just a somebody that lives there.

I went to Belen. If you go around the Belen Market more than a guy will approach to you offering a ride in a bot to visit Belen. They usually ask 20 soles. But as in other places they are just intermediaries who inflate the price.

To get to the Belen port you have to walk 3 blocks down the Belen Market and then descend. You will find again many people offering the same, ask if he has a boat and if he is going to drive. The ride costs 2 to 5 soles. If you want to pay more, give it straight to the boat driver not to a guy who just brings them a customer and takes the larger part of the money with them.

OK, you then descend to the “port” and walk over wood above the water -they are like a bridge- until you board the boat. Then they take you around.

Belen

All this neighborhood is under water on the rainy season, you can see the first floor of many housed almost covered in water until the roof. But most of the houses are done in such a way that they just move everything one floor above and that’s it. I don’t know how they do with electricity, there must be a switch for each floor I guess.

They have small shops, bars, hairdressers, everything above the water. Even a church. On the way you see many houses with their doors opened and the way people leave, in hammocks, and with some furniture like tables and chairs but mostly they stay at the porch laying like sloths or kids playing in the river.

It’s an interesting trip, not to be missed.

When you return, a walk around in the market is also interesting. You will see many kinds of exotic meats sold there as motelo (turtle), majás, and some sausages that I dared not ask what they were made of. The many fruits are also interesting, some do not usually arrive to Lima and you can see and taste them there copahiba, tumbo, aguaje, ungurahui and cocona drinks are readily available for 0.50 soles a glass.

A market gives you a glimpse of a part how people lives. Consumption habits are part of a lifestyle picture.

The town has something that captures you and makes you want to stay in spite of the temperature -30 to 32º C at midday- and not having the greatest nightlife, I’d wanted to have more time to stay longer or to have come before. The allure of a simpler life perhaps. There’s also my liking for finding out how is life in other places by staying a while there.

So, while I order a cocona drink in my fav jungle food restaurant back here I think of Iquitos with a bit of nostalgia.

I should go back to stay for a longer time. Just hope that the flat is still there.

listening to Atahualpa Amuletos [Niños Malos version]

Centolla

Oí que hace poco se había encontrado que tenemos centollas en Perú. Yo supe de ellas como una alternativa gourmet a los populares curantos y salmones que disfrutaba hace unos años en un viaje al sur de Chile, así que a probarla.

Para ello fui a Centolla [Dos de Mayo 729, Miraflores] un restaurant dedicado a este crustáceo

El local es una casa en Dos de Mayo, a la vuelta de Pizza Hut de Comandante Espinar. Tiene un pequeño parqueo exterior. El interior tiene una decoración discreta de colores agradables. Me dijeron que han abierto recién hace unos meses.

Nos ubicamos en el patio interior y nos atendieron pronto. La carta es variada y no todos los platos tienen centolla sin por eso ser menos tentadores, como el tacu tacu de mariscos.

Elegí un timbal de centolla y como aperitivo un par de pisco sours. Como alguna vez he comentado, mi combinación favorita son los platos de pastas con mariscos. Apenas llegaron los aperitivos nos dimos cuenta al apoyar los brazos que la mesa se movia de un lado a otro como si fuera flexible y no tuviera las uniones totalmente ajustadas; fue de suerte que no se cayeran las copas al apoyarnos para cogerlas.

Mi plato llegó bien caliente recién salido del horno. El timbal suele tener una presentación característica por su forma pero este timbal parecía un plato de spaghettis, es decir con los fideos extendidos en el plato. Hmmm. La porción parecía adecuada, sí bien no impresionaba por la abundancia que suele caracterizar la comida peruana en general. En lo demás visualmente el plato era apetitoso y con un olor suave y tentador. Al probarlo, los fideos estaban en su punto, la salsa tenía muy buen sabor y la centolla deliciosa. No estoy seguro por el tiempo que ha pasado pero me parece que su sabor es mas delicado que el de la que probé en Chile.

Lo que no estuvo tan bien fue el pisco sour. De alguna manera se sentia aguado, sin cuerpo, pero no por la cantidad de licor. ¿Quizá su receta no incluye goma arábiga?. Lo otro fue la variedad en postres: lo único disponible eran helados. Yo estaba antojado de un tiramisú.

En resumen, para degustar la centolla es un buen lugar, hay variedad de platos, el ambiente y la atención son adecuados, precios razonables -alrededor de s/25 a + por plato. ¿Volvería? Sí, para seguir disfrutando la centolla, aunque tendría cuidado con las mesas y no elegiría el pisco sour.


Oyendo Yumi Matsuzawa You Get to Burning

Sin bloqueador

Me he pegado una insolada…

Desde hoy puedo nadar en horario libre otra vez. Fui a checkear y vi la piscina de un celeste limpísimo con solo 2 personas más. ¿Qué más podía pedir? Me quedé. Sin pensar que estaba a cielo descubierto -sin toldo-y yo ingenuamente sin bloqueador.

Habiéndo dejado de nadar por 2 meses me preguntaba si haría la misma distancia que solía hacer. Empecé y normal, pero después de 7 largos -ida y vuelta- pensé que ya estaba bien para un primer día y me puse a jugar.

Pero parece que entre el sol y el primer día fue suficiente. Después de llegar a casa me recosté y me quedé dormido como hora y media; al levantarme estaba groggy y me dolían un poquito los músculos. Como que sentí la pegada.

Claro que después de unos generosos spaghettis en el almuerzo estaba de nuevo Ok.

Y mañana otra vez.

And One

Pocas fotos buenas; no había zona vip y con todo lo movido del concierto no todas las fotos salieron como debía ser. Así que no se quejen.

Llegué a eso de las 9 PM y me puse a la cola, justo detrás de un grupo de góticos que estaban en círculo preparándo un trago. Por un lado, era gracioso ver a la gente pasar y pararse a mirarlos con extrañeza, hasta algunas mamás traían a sus hijos pequeños a que los vean mientras los abrazaban entre entretenidas y temerosas. Algunos se iban diciendo algún insulto velado o palabras despectivas. El grupo a veces los miraba y generalmente los ignoraba. Por otro lado me daba pena ver la actitud de la gente hacía algo que es diferente a uno. Muy lamentable. En fin.

Entramos. Ya había algo de gente, la mayoría de negro con el polo del concierto y algunos en full goth.

antes del concierto

El Iguana Rana es un espacio amplio con el escenario al frente, una especie de mezzanine opuesta al escenario y un par de zonas separadas por una baranda a los lados, supongo que para mesas . Y la barra al costado de la entrada. Con la entrada tenías un trago: vodka o ron. Buen detalle. Hasta que querías comprar otro trago y no vendían otra cosa que cerveza. Chezz.

Y luego esperar y esperar y esperar…

Arian 1 arrancó a eso de la medianoche. Yo no tengo mayores referencias de ellos pero su música me pareció buena sin destacar. El vocalista fresh ante el público aún así lo pifien como tiene que ser un telonero. Tenía ritmo, te ponía en algo pero a la vez, no sé, no sé qué le faltaba. Y claro, todos queríamos a And One y no a nadie más. Por ahí alguien gritó “¡ 15 años con la misma huevada, csm !” y la gente se cagó de risa; ni idea si es cierto o no pero me hizo gracia igual.

Después que se fueron siguieron más arreglos de cables, movimiento de equipos hasta que finalmente salieron. And One.

entrada

Toda las sala gritó, saltó, se alocó con la primera cancíon. Luego los saludos de ley en inglés. Todos de terno, Naghavi en una impecable camisa blanca de manga larga y corbata roja. El concierto iba muy bien, yo disfrutaba doblemente oyendo las letras en alemán.

meneo

cantando

Hasta que algo raro empezó a pasar con el sonido. Con una gesto lúdico Naghavi pidió 10 minutos por problemas técnicos. Por un momento pensé en lo peor: ya fue el concierto. Pero arreglaron las cosas y pudimos seguir. Bien por And One que manejó el tema tranquilamente y luego siguió como si nada hubiera pasado.

Decir que disfruté al máximo con Bodypop, Get you closer, Military fashion show, Steine sind Steine es poco. So klingt liebe es una de sus canciones con un toque sentimental que interpretaron super bien. Desgraciadamente cuando empezó el problema de sonido justo cantaban Traumfrau y no sonó todo lo bien que pudo sonar. Pucha, ahí si perdí con lo mucho que me gusta esa canción.

A medida que el ritmo subía la gente saltaba y no mucho después empezó a pogear por un lado. Luego por el otro. De pronto me dí cuenta que un patita estaba que se lanzaba contra mí. Normal, parte del pogo, pero después siguió y siguió y me pareció que quería joder. Pensé “ya perdiste” el pata me llegaba al hombro o por ahí y yo estaba además con zapatos tipo botas cortas con suela bien gruesa ideal para estas cosas o pisar lo que sea. Así que al siguiente empujón tomé viada y me lanzé de espaldas con los brazos abiertos contra el chato y sus patas; no vi si se cayeron o no pero reboté y bacán empezé a pogear por un rato. Es un placer entre pueril y salvaje y hace tiempo que no lo hacía. No tuve represalias de nadie así que todo quedó como parte del pogo. Y ya.

A la que paraban aventando encima mío mientras yo estaba aún fuera del pogo era a una chica goth que estaba a mi derecha. Era suavecita. Habíamos empezado a hablar antes, cuando el sonido comenzó a fallar y luego cuando hubo la pausa. Si salíamos a tomar algo perdíamos el sitio así que nos quedamos y la seguimos. M había ido en grupo pero prefería estar sola allí al centro y respirar [puntos para el ventilador del Iguana Rana, es de más de 1m de lado y cuando gira toda la pista se refresca]. Me contó que había ido a Toronto a ver a un grupo metal -ya me olvidé cual- y se interesó cuando le dije que vivía en Montreal. Odiaba el reggaeton y me cayo doblemente bien por eso. Aprendió algo de alemán pero se lo había olvidado, le dije algunas frases paro no entendía mucho realmente. Tenía un caracter así difícil, áspero, medio desafiante. Rico. Al final cuando terminó el concierto nos quedamos parados ahí. Ninguno quería hablar primero. Me dio la mano e intercambiamos nombres -al menos esta vez sabría como se llamaba- y nada pensé en continuarla y que algo podía pasar. Pero a la vez yo tenía una especie de desinterés, quizá el desinterés que produce la inexistencia de tensiones aliviadas por un quickie poco antes del concierto que me dejó descerebrado. Totalmente. Le dije que nos veríamos en algún pub. Y me fui.

No sé porqué pero después de hoy Steve Naghavi me recuerda a Harry de Third rock from the sun.


Update: otro relato de la misma noche aquí