Alforjas

Estoy usando la bici para ir al trabajo a diario, en vez de usar un auto o el metro. Es más divertido pedalear que estar bajo tierra viajando en el metro, sobretodo si recuerdan como es mi ruta al centro.

En principio no me gustaría llevar nada en la bici, ni parrilla ni candado ni cable, pero es necesario asegurarla cuando paro a comprar o a almorzar, pero llevar la mochila a la espalda da calor, el candado Kryptonite no es ligero (6 libras, ~2.7 Kg) más el cable. y eso de que me sude la espalda… no.

Bueno, puse una parrilla a la bici para cargar el candado, un cable extra y encima la mochila pequeña que uso como daypack.

Siendo que mi oficina esta en la parte alta de una pequeña cuesta, así pedalee muy lentamente, al llegar hay que hacer esfuerzo para remontar la cuestita y ahí es que empiezo a sudar.

Es más, es divertido acelerar y hacerlo a velocidad.

Pero el punto es que justo luego de eso esta la entrada a los estacionamientos y de ahí el ascensor a las oficinas así que es mejor ir en ropa ligera y luego cambiarme abajo antes de entrar a la oficina. Mi daypack ya no daba para llevar zapatos y ropa de oficina, así que necesitaba algo mas, y si bien con la malla elástica podía meter mas cosas, si presiono mucho la ropa esta se arruga. No es la idea.

Compre un par de alforjas Ortlieb backroller Classic; los ‘sacoches’ o ‘panniers’ vienen en una caja mas o menos plana. Son básicamente 2 sacos impermeables cuya parte alta se enrolla para cerrarlos como los sacos para canotaje. No tienen bolsillos externos, solo un par de bolsillos internos con cierre.

primera impresion

El mecanismo de sujeción es super simple pero ingenioso.

Hay dos ganchos en la parte superior del saco. La parte alta de cada gancho es como una U invertida, fija, de plástico grueso, bastante sólida. La parte inferior de cada gancho se abre y esta conectada a una cinta que une los dos y sirve a manera de asa. Al cargar el saco, uno lo sujeta de la cinta y los ganchos se ‘abren’ para ponerlos a la parrilla; al soltar la cinta se se cierran y quedan asegurados. Hay 2 juegos de adaptadores para reducir el diámetro de cada gancho según el tamaño de los tubos de la parrilla donde se vayan a colocar y reducir la vibración.

El soporte inferior se desliza sobre un riel con una pieza de plástico que se engancha a uno de los parantes o soportes verticales de la parrilla.

Ajustarlos es muy simple, una llave hexagonal basta, y no toma mas de 10 minutos en total. Más es el tiempo por ensayo y error para ubicar una buena posición que el tiempo ajustando en si.

Una vez hecho esto, poner y quitar los sacos es facilisimo.

En Perú tuve un par de sacos de una marca inglesa que empieza con K, no recuerdo exactamente, pero los ganchos eran un par de U en metal rígido y la parte inferior bailaba con el viento y se metía a veces entre los rayos de la llanta o rozaban la llanta y terminaban gastándose poco a poco por partes. Nada que ver con los Ortlieb, la construcción y el material son bien diferentes.

detalle

Ahora solo enrollo el pantalón y la camisa, y van sin arrugarse. Hay espacio para zapatos, almuerzo, herramientas y el candado, y aun queda libre el otro saco y la parte alta de la parrilla, si hace falta.

Como puntos débiles, lo único que puedo encontrar hasta ahora es que cuando uno lleva peso, el soporte para el hombro de la cinta para cargar cada saco es insuficiente. Mis hombros quedan con marcas rojas después de usarlos. He visto en las tiendas de a dólar unos puños o agarraderas en neopreno cerradas con velcro, a manera de un tubo acolchado, supongo que eso solucionara ese punto.

Estamos hacia finales del verano, hay días que llueve así que tendré ocasión de probar los sacos. Solo debo poner tapabarros para evitar llegar todo salpicado. Aunque no me molesta mojarme, prefiero que sea con la lluvia que con lo que salpique de la pista.

Los he usado para ir de compras, y son una gran ayuda para cargar cosas, aunque viendo las cajas de chelas o los paquetes con botellas de agua me doy cuenta que para cosas mayores, si bien puedo ingeniármelas con la parrilla, nada como un trailer.

Quizá mi próxima compra.

Img from Bikes at work

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Ruedas, pedales y demás

No estuvo mal el Salon du Vélo. El local estaba en un ambiente justo a la salida del Metro Bonaventure, así que no había que salir al exterior ni ponerse la casaca, guantes y gorro de nuevo -ayer estaba nevando.

De entrada yo iba a una conferencia al mediodía sobre ergonomía y uso / postura en la bicicleta, dada por un quiropráctico. Eso no estuvo tan bien pues al final de cuentas fue como una promoción, fundamentada, para el uso de una maquina termográfica empleada para determinar el grado de desviación en la postura del cuerpo. Sí, es interesante, pero esperaba información más práctica sobre ajustes, postura y efectos de diferentes cuadros en el cuerpo. En fin.

Luego salí y esto es lo que vi a la izquierda: un montón de pasadizos, expositores y stands…

Salon du Vélo

Y sí, ahí estaba Cannondale, osea que a hacer preguntas… pero no, me tocó un representante que venía de Repentigny -que está fuera de Montreal- y que no estaba seguro del tamaño máximo de aros / ruedas que mi cuadro podía aceptar. Más allá estaba Ergon y hasta tenían una de las mochilas que estan presentando este año. Pero era un demo, no para venta, al igual que todos los puños que tenían ahí.

Con todo y estando en Québec, en época de nieve no había ni un poster de la KtracK.

Ktrack

Vi las nuevas Triple Shot Pro -con las luces, parecía que la única diferencia es el anodizado negro- También vi algo de Pearl Izumi, interesante, aunque la selección era mínima para todo lo que ofrecen. Lo demás era OK, osea un poco interesante de ver pero no wow.. no soy fan de Shimano, ni buscaba una bicicleta entera. Pero igual fue divertido ver las Brompton, las full suspensión de Kona, unos aros en fibra de carbon tipo Spinergy de de US$ 2000 que se veian bien pero no pesaban mucho menos que los Crossland standard con rayos. Las recumbent, montones y super curiosas; hasta me di el gusto de manejar una en una zona de demos; son rápidas y por la postura a menos esfuerzo más velocidad. Pero se ven algo exóticas, como para hippies, tree-huggers o la gente granola, con las barbas blancas largas que llegan montando una recumbent con una banderita de colores al extremos de un mástil de plástico. Un poco alucinantes que sé yo, pero son más eficientes, innegable.

Y como no hay primera sin segunda, y estando cerca terminé en Chinatown en un buffet.

Comí opíparamente, tan fue así que anoche no cené y hoy estaba a -32°C esperando en la puerta a que abra Pharmaprix para comprar algo para el estómago.

Creo que fueron los garbanzos que los chinos usaron en una ensalada.