Dejadez

Cambio de canal y me entero que alguien ha registrado el nombre marinera como marca por 10 años en Chile. Y coincidiendo con que este fin de semana empieza el festival de la marinera la noticia ha causado bastantes reacciones e indignación en la línea de que los chilenos quieren quitarnos todo.

El tema del pisco es otro ejemplo de esto.

No soy un experto en el tema pero si las transnacionales pueden registrar sus marcas globalmente, de hecho hay maneras de hacerlo. Dominios, patentes, logos e imágenes. Resulta que ya hay en Chile una tarjeta telefónica “Señor de los milagros” que usa esa imágen sin pagar ningun tipo de regalías que la hermandad podría estar percibiendo.

Pero el punto como muchas veces no es sí es posible o no, o la aparente iniciativa chilena por quitarnos lo que es nuestro y las aireadas reacciones antichilenas, alentadas por periódicos sensacionalistas o gente desorientada.

El punto es que esto es posible por culpa nuestra.

Somos nosotros y nuestras autoridades quienes no han hecho nada a este respecto. gobiernos, ministros, ministerios, institutos de cultura, patronatos, fondos, frentes, tratados, circulos, pactos, cenáculos, conciliábulos y no sé cuanta cosa más.

Todo sigue igual.

Y es sólo la punta del iceberg. Antonio Brack se ha extendido en el tema de biodiversidad con ocasión del TLC con Estados Unidos y todo lo que podemos perder si no nos ponemos las pilas y hacemos algo al respecto.

Ya quisiera ver toda esa animosidad y frases airadas y encabezados alarmistas hacia nuestas autoridades para que se haga algo.

Hay bastante en juego. Y lo que veo son titulares en grandes letras ó periodistas fraseando preguntas de manera tan torpe que sí yo fuera quien registró la patente y estuviera allí en la entrevista, probablemente hubiera respondido de mala manera y negado el pase de la patente sólo por joder. Al menos en ese momento.

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